Trabajar en McKinsey me ha demostrado que puedo ser más emprendedor de lo que alguna vez esperé.

Trabajando con los mejores

Elegí trabajar en McKinsey para trabajar con los mejores – y servir a los mejores. Me gustan los entornos cambiantes y anticipé una rutina variada. Hasta ahora, no he tenido dos días iguales – he trabajado en América Latina y en Estados Unidos, en siete proyectos a lo largo de seis funciones de negocios centradas en las industria financiera y de bienes de consumo. Me entusiasmó descubrir que mis colegas y yo tenemos mucho en común, sobre todo – una fuerte individualidad, logros inexorables y un sentido natural de colaboración. Es precisamente la fuerte individualidad lo que nos caracteriza, lo cual me ha dado la oportunidad de trabajar con personas fascinantes y únicas. Por ejemplo, una programadora experta recientemente se sometió a una cirugía de cambio de género; ella orgullosamente desafía los estereotipos latinoamericanos e inspira a quienes la rodean a medida que completa su transformación.

La autonomía para proponer – y liderar – ideas transformacionales

Nací y crecí en Medellín, pero estudié en Bogotá, donde me gradué como abogado y economista. Este es mi tercer trabajo, después de trabajar en una firma de abogados y en una de las “Big Four”. Lo que me sorprendió es que trabajar en McKinsey me ha demostrado que puedo ser más emprendedor de lo que alguna vez esperé. Una actitud proactiva es altamente valorada. Esto me ha impulsado a convertirme en emprendedor ya que se me ha dado la autonomía para proponer, y liderar ideas transformacionales. La Firma nos impulsa a buscar temas que sean de nuestro interés y a profundizar nuestro conocimiento y experiencia en áreas específicas. Por ejemplo, me interesa diseñar sistemas de incentivos y disfruto aplicar mi conocimiento de economía del comportamiento para el desarrollo de esquemas variables de incentivos para fuerzas comerciales. Hasta ahora, se me ha dado la oportunidad de aplicar este conocimiento en tres estudios diferentes, lo que me inspira en gran medida: estoy traduciendo la teoría en acción.

Cada resultado es un esfuerzo colaborativo

Cada resultado en McKinsey proviene de un esfuerzo de colaboración. La creación de propuestas a clientes, la construcción de documentos de conocimiento y la implementación de iniciativas internas han mejorado enormemente gracias a los aportes y experiencia de mis colegas. Para tener éxito, debemos estar listos para pedir ayuda cuando sea necesario y para ayudar a otros. No estamos obligados a conocer todas las respuestas ni a resolver todos los problemas, pero sabemos cómo llegar a las personas adecuadas. Este proceso colaborativo nos permite obtener la mejor experiencia para nuestros clientes. El principio básico es que juntos somos más valiosos que la suma de las partes.

Apoyo al equilibrio entre trabajo y vida personal

McKinsey ha apoyado mi desarrollo personal a través del programa "Take-Time" que nos permite tener vacaciones remuneradas una vez por semestre. Esto me ha dado la oportunidad de prestar atención a mi equilibrio de trabajo/vida y perseguir mis objetivos personales. Soy un viajero ávido y he aprovechado este tiempo para viajar y hacer voluntariados en muchos países y disfrutar de mi pasión de recorrer libremente todo el mundo. La Firma también me apoyó en mi idea de trasladarme a Medellín y me ayudó mucho con la transición a la nueva oficina.

Educación

Universidad de los Andes
BA, derecho y economía