Nota: Hacemos nuestro mejor esfuerzo por preservar el espíritu original y los matices de nuestros artículos. Sin embargo, nos disculpamos de antemano por cualquier falla de traducción que pueda notar. Agradecemos sus comentarios en reader_input@mckinsey.com
A medida que la industria mundial de pagos evoluciona hacia una red cada vez más diversa de sistemas que compiten entre sí, los pagos instantáneos adquieren cada vez mayor importancia. En 2024, el valor de los flujos de pagos instantáneos alcanzó casi $22 billones de dólares en las 15 mayores economías que han adoptado estas infraestructuras de pago,1 lo que representa el 1 por ciento de los $2,000 billones de dólares de los flujos de valor mundiales.2 Se espera que estos flujos crezcan entre un 15 y un 18 por ciento anual durante los próximos cinco años.
Los pagos instantáneos empezaron a cobrar impulso a finales de la década de 2000 y principios de la de 2010 en mercados consolidados de pagos electrónicos, como Reino Unido y las regiones nórdicas y del Benelux, así como en mercados emergentes históricamente dominados por el efectivo, como India, Nigeria y Tailandia. Desde entonces, muchos otros mercados —desde Estados Unidos y Europa hasta mercados en desarrollo de América Latina y Asia— han introducido los pagos instantáneos con resultados diversos. Se espera que muchos más mercados de pagos instantáneos ganen impulso en los próximos años.
Más perspectivas de McKinsey en Español
Mire nuestra colección de artículos en Español y suscríbase a nuestro newsletter mensual en Español.
En este artículo, analizamos cómo se han desarrollado los pagos instantáneos en mercados como Brasil, India, México y Estados Unidos. Estos mercados ofrecen perspectivas y un anticipo de lo que depara el futuro a los actores comerciales de toda la cadena de valor de los pagos. A medida que aumente la demanda de pagos instantáneos, los bancos, los adquirientes y los esquemas de pago podrían ver presionados los ingresos provenientes de fuentes tradicionales y tendrán que adaptar sus servicios, productos y modelos de negocio para seguir siendo competitivos.
India y México: Adopción temprana, resultados opuestos
Dos de los primeros mercados en adoptar los pagos instantáneos ofrecen casos contrastantes sobre cómo se han desarrollado estas infraestructuras.
India lanzó su Servicio de Pagos Inmediatos en 2010, seguido de su Interfaz Unificada de Pagos (Unified Payments Interface, UPI) en 2016. Desde entonces, UPI se ha convertido en el mayor sistema de pagos instantáneos del mundo, procesando más de 19 mil millones de transacciones al mes, o casi un tercio del volumen total de transacciones de India.3 UPI fue introducida por la Corporación Nacional de Pagos de India (National Payments Corporation of India, NPCI) y contó con el respaldo del gobierno, que estableció comisiones de cero para los comercios y clientes que usaran el sistema y otorgó subsidios a las instituciones financieras para transacciones de bajo valor. El despliegue de UPI contó con el apoyo de varios bancos importantes y proveedores de aplicaciones de terceros. Una ventaja clave fue que los consumidores podían vincular cuentas de cualquier banco participante a varias aplicaciones compatibles con UPI. UPI también se benefició de la infraestructura pública digital más amplia de India, que simplificó la verificación de identidad, la incorporación de clientes y el almacenamiento de documentos, y redujo las fricciones para consumidores y comercios. UPI incorporó funcionalidades para realizar transacciones entre personas (person-to-person, P2P), entre personas y empresas (person-to-business, P2B) y recurrentes; vincular tarjetas de crédito a sistemas de pago instantáneos, y permitir transacciones sin efectivo en teléfonos móviles básicos, cuyo uso está más extendido entre los consumidores de zonas rurales y remotas. El crecimiento de UPI se aceleró con la política de desmonetización de India de 2016, que retiró de circulación el 86 por ciento del efectivo del país en términos de valor, y con la pandemia de la COVID-19, lo que aceleró el declive del efectivo como principal método de pago minorista. Esta transición contó con el apoyo de bancos y proveedores de aplicaciones como PhonePe y GPay. UPI se está expandiendo más allá de las fronteras de India y permite realizar pagos instantáneos en Oriente Medio y el Sudeste Asiático.
Por el contrario, México ha tenido dificultades para convertir su infraestructura de Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios (SPEI) en una adopción generalizada de los pagos instantáneos en el comercio minorista. Los pagos instantáneos representan menos del 5 por ciento del volumen total de transacciones en México, frente a aproximadamente el 30 por ciento en India. En la Encuesta Latinoamericana de Pagos de McKinsey de 2025, el 33 por ciento de los encuestados mexicanos afirmó realizar en efectivo más del 50 por ciento de sus pagos en establecimientos comerciales, mientras que el 40 por ciento señaló la conveniencia, la rapidez, el control del gasto o la aceptación por parte de los comercios como razones clave para usar efectivo.
Los repetidos intentos del banco central de México por impulsar la adopción de los pagos instantáneos no han logrado cobrar verdadero impulso. En 2019, el banco central de México lanzó CoDi, una plataforma de pagos instantáneos desarrollada sobre SPEI. Sin embargo, los incentivos de CoDi para promover su uso en el comercio minorista no fueron adoptados por los mayores bancos de México. En 2023, el banco central lanzó un nuevo sistema de pagos instantáneos llamado DiMo, también desarrollado sobre SPEI, para impulsar las transacciones entre personas y superar los desafíos de adopción de CoDi. DiMo aún se encuentra en una fase inicial de adopción. Ninguno de los dos sistemas estuvo acompañado del impulso coordinado que favoreció la adopción en India y Brasil, donde los bancos centrales y los operadores de los esquemas de pago combinaron la participación obligatoria de los bancos con comisiones cercanas a cero para consumidores y comercios, con el fin de ampliar el alcance y la adopción. En México, la participación siguió siendo en gran medida voluntaria y cada banco determinó sus propias comisiones. Tanto CoDi como DiMo ofrecen incentivos limitados a los consumidores en comparación con las tarjetas y las carteras digitales. En la Encuesta Latinoamericana de Pagos de 2025, el 22 por ciento de los encuestados mexicanos afirmó que los reembolsos en efectivo, los descuentos, los puntos de fidelidad o las recompensas influirían en su decisión de adoptar o cambiar de método de pago. Además, los pagos mediante código QR, que utiliza CoDi, no se han convertido en una práctica generalizada. Solo el 40 por ciento de los encuestados mexicanos ha utilizado un dispositivo móvil para pagar en establecimientos comerciales mediante la función de pago sin contacto o códigos QR, y solo el 18 por ciento utiliza estas soluciones con frecuencia.
La rápida adopción en Brasil
Brasil, uno de los países que más recientemente han adoptado los pagos instantáneos, ha ampliado rápidamente este mercado (Gráfica 1). Desde que el banco central de Brasil lanzó su sistema Pix en 2020, los pagos instantáneos han crecido hasta representar casi el 30 por ciento del volumen total de transacciones del país.
Brasil introdujo Pix en un momento en que las condiciones eran favorables para transformar el mercado de pagos. El país contaba con una elevada penetración de internet, con el 83 por ciento de los hogares conectados y un número cada vez mayor de consumidores que pasaban del efectivo a los métodos de pago electrónicos. Al mismo tiempo, las elevadas comisiones por transacciones bancarias representaban un obstáculo para algunos consumidores de menores ingresos.
Al igual que en el caso de la introducción de los pagos instantáneos en India, el despliegue en Brasil se vio favorecido por incentivos como la ausencia de comisiones para los consumidores; la obligación de que ciertos bancos participaran en el sistema; una amplia gama de casos de uso P2P, P2B y entre empresas (business-to-business, B2B), y una sólida experiencia de usuario a través de las aplicaciones móviles y los sitios web de los bancos.
Pix ha evolucionado por etapas (Gráfica 2). Su adopción inicial se centró en las transacciones P2P, impulsada por la conveniencia, una interfaz fácil de usar y la ausencia de comisiones para los consumidores. En una encuesta de McKinsey de 2024 sobre pagos de consumidores en Brasil, el 55 por ciento de los usuarios de Pix señaló la velocidad y la facilidad de uso como las principales razones para su adopción, especialmente entre las poblaciones de menores ingresos y los consumidores más jóvenes.
A medida que aumentaban la demanda y la familiaridad de los consumidores, surgió una segunda ola: los comercios empezaron a aceptar pagos instantáneos y los proveedores de software empresarial y los adquirentes integraron Pix en sus soluciones, lo que aceleró su uso en las transacciones P2B. Los resultados de una encuesta de McKinsey de 2025 a pequeñas y medianas empresas brasileñas indican que casi todas las micro, pequeñas y medianas empresas utilizan pagos instantáneos, y que Pix representa aproximadamente el 40 por ciento de sus ventas. Esta expansión temprana de las transacciones P2B alteró inicialmente el uso de instrumentos de pago consolidados, como los documentos de pago bancario (boletos, en portugués) y las tarjetas de débito, que se volvieron menos atractivos para los consumidores.
Pix se encuentra actualmente en su tercera ola de adopción, impulsada por nuevas funcionalidades y soluciones que han ayudado a que los pagos instantáneos ganen terreno frente a las tarjetas de crédito. Por ejemplo, los bancos han lanzado opciones a través de Pix que permiten a los consumidores pagar a plazos. Sin embargo, las tarjetas de crédito siguen siendo la opción principal para la población de mayores ingresos y representan alrededor del 60 por ciento de las transacciones de estos clientes, debido a sus beneficios y programas de recompensas.
De cara al futuro, es probable que una cuarta ola en la evolución de Pix amplíe aún más su presencia en el segmento B2B. En una encuesta de McKinsey de 2025 a grandes bancos corporativos y de inversión de Brasil, el 95 por ciento de las empresas afirmó que planeaba aumentar el uso de Pix. Si bien la adopción de pagos instantáneos en las transacciones B2B va naturalmente a la zaga de otros segmentos, es probable que esta transición se acelere en los próximos años.
Estados Unidos: La adopción aún se encuentra en una etapa temprana
Estados Unidos representa uno de los mercados de pagos instantáneos que más atención suscitan a nivel mundial. A diferencia de muchos países que lanzaron un único esquema nacional, Estados Unidos opera dos redes de pago en tiempo real: la red RTP de la asociación bancaria The Clearing House, lanzada en 2017, y el servicio FedNow de la Reserva Federal, lanzado en 2023. Juntas, estas redes proporcionan una infraestructura de alcance nacional que permite realizar pagos instantáneos e irrevocables las 24 horas del día, los siete días de la semana.
A pesar de las importantes inversiones y de la creciente participación, la adopción ha avanzado mucho más lentamente de lo que muchos observadores del mercado anticiparon inicialmente. RTP procesó alrededor de 447 millones de transacciones en 2025, mientras que FedNow procesó alrededor de ocho millones, lo que representa solo una pequeña fracción de los aproximadamente 345 mil millones de transacciones de pago que se realizan anualmente en Estados Unidos.4 Aunque el crecimiento de las transacciones sigue siendo sólido, el mercado todavía no ha experimentado la rápida aceleración observada en países como Brasil o India. El alcance explica en parte esta situación. De unas 9,000 instituciones de depósito de Estados Unidos, alrededor de 1,800 participan en FedNow y unas 1,200 en RTP, y muchos participantes solo están habilitados para recibir pagos, no para iniciarlos. La aceptación por parte de los comercios en el punto de venta sigue siendo insignificante. En comparación, Zelle procesó 4,200 millones de transacciones en 2025, aproximadamente nueve veces el volumen combinado de RTP y FedNow, lo que sugiere que los consumidores estadounidenses ya tienen una opción instantánea que satisface sus necesidades cotidianas.
Varios factores estructurales ayudan a explicar la diferencia. En contraste con los mercados donde los pagos instantáneos subsanaron claras deficiencias en la infraestructura de pagos existente, Estados Unidos ya contaba con un ecosistema de pagos muy desarrollado. Desde hace tiempo, consumidores y empresas utilizan tarjetas, la cámara de compensación automatizada (automated clearinghouse, ACH), transferencias electrónicas, carteras digitales y redes entre personas como Zelle. Como resultado, los pagos instantáneos a menudo compiten con soluciones que ya se consideran suficientemente convenientes para muchos casos de uso. Estados Unidos tampoco contó con la combinación de incentivos que aceleró la adopción en otros lugares. Ni RTP ni FedNow estuvieron acompañados de la obligatoriedad de participar ni de comisiones cercanas a cero, por lo que los bancos decidieron si habilitaban estas infraestructuras y con qué rapidez, mientras que los usuarios finales no recibieron ningún incentivo económico claro para cambiar.
Al mismo tiempo, los patrones de adopción sugieren que a los consumidores y las empresas les importan más los resultados que la red de pagos específica utilizada. Las empresas, por ejemplo, rara vez solicitan explícitamente RTP o FedNow; en cambio, buscan pagos más rápidos, un acceso más ágil a los fondos y una mayor visibilidad de su posición de efectivo. Muchas instituciones financieras utilizan varias redes de pago y eligen la opción que mejor se adapta a cada transacción.
Actualmente, la adopción se concentra en un conjunto relativamente limitado de casos de uso en los que la disponibilidad inmediata de fondos genera un valor claro. Entre ellos se encuentran los pagos de salarios, las liquidaciones a comercios, la provisión de fondos a carteras digitales, los pagos de premios de juegos y apuestas deportivas, y las transferencias entre cuentas. Otros casos de uso, como el pago de facturas, los pagos B2B, las transacciones inmobiliarias y los pagos internacionales, aún se encuentran en las primeras etapas de desarrollo y su trayectoria es incierta. El crecimiento dependerá de la rapidez con que las empresas adopten los pagos instantáneos y estándares de datos como ISO 20022. Una mayor integración con los sistemas de contabilidad, gestión de efectivo y facturación podría ayudar a acelerar la adopción. Las capacidades emergentes, como los servicios de finanzas integrados y los pagos programables, también podrían aumentar la demanda al convertir la liquidación instantánea en una funcionalidad incorporada al software empresarial. Por el contrario, la liquidación mediante criptomonedas estables (stablecoins) podría competir con las infraestructuras de pagos instantáneos en algunos de los mismos casos de uso, en particular en las transacciones B2B transfronterizas. La Reserva Federal también ha comenzado a sentar las bases para los pagos instantáneos transfronterizos. En abril de 2026, propuso permitir que los participantes de FedNow utilizaran instituciones intermediarias para el tramo internacional de un pago, mientras que FedNow procesaría el tramo nacional en Estados Unidos. Si bien la propuesta sigue en revisión, indica un creciente interés por extender la infraestructura de pagos en tiempo real más allá de los casos de uso nacionales.
Otro factor que influye en la adopción es que los pagos instantáneos pueden ser más difíciles de monetizar. Mientras que los pagos con tarjeta generan ingresos para muchas instituciones financieras, los beneficios de los pagos instantáneos provienen de menores costos, mejores relaciones con los clientes y nuevas ofertas de servicios, más que de las comisiones por transacción. Esto podría reducir los incentivos de las instituciones financieras para promover los pagos instantáneos frente a las tarjetas.
Esta dinámica es particularmente notoria en Estados Unidos, donde la rentabilidad de las tarjetas de crédito puede generar un incentivo económico más fuerte para mantener su uso. India y Brasil se diferenciaron en dos aspectos. Sus bancos centrales y operadores de esquemas impulsaron activamente la adopción mediante la obligatoriedad de participar y comisiones cercanas a cero, en lugar de dejarla a discreción de los actores comerciales.
La experiencia de Estados Unidos pone de relieve una lección importante para los mercados que están introduciendo los pagos instantáneos: la disponibilidad de infraestructura por sí sola no garantiza su adopción. El crecimiento sostenible depende de la demanda de los clientes, el apoyo del sector y casos de uso atractivos que aporten un valor cuantificable frente a las alternativas existentes.
Por qué la adopción de los pagos instantáneos difiere entre mercados
Las experiencias de India, Brasil, México y Estados Unidos demuestran que la adopción de los pagos instantáneos depende menos de la disponibilidad de infraestructura de pagos en tiempo real que de la estructura del ecosistema de pagos en su conjunto. En los distintos mercados han surgido tres arquetipos:
- Arquetipo 1: Los pagos instantáneos se convierten en la principal infraestructura de pago. India y Brasil ilustran cómo los pagos instantáneos pueden transformar fundamentalmente un ecosistema de pagos. En ambos mercados, los pagos instantáneos abordaron problemas importantes, como el uso elevado de efectivo, los altos costos de aceptación de pagos y las deficiencias en la infraestructura de pagos digitales. La adopción se extendió rápidamente más allá de las transferencias entre particulares para abarcar los pagos a comercios, gobiernos y empresas. A medida que se introdujeron nuevas funcionalidades, los pagos instantáneos desplazaron al efectivo, redujeron el uso de tarjetas de débito y comenzaron a competir con las tarjetas de crédito en determinados casos de uso.
- Arquetipo 2: Los pagos instantáneos complementan los ecosistemas de pago consolidados. Reino Unido y otros mercados europeos también han registrado un crecimiento considerable de los pagos instantáneos (que representan aproximadamente el 10 por ciento de los pagos minoristas), pero dentro de ecosistemas maduros de pagos electrónicos. En estos mercados, los pagos instantáneos mejoran principalmente las transferencias entre cuentas para consumidores y empresas, mientras que las tarjetas siguen siendo el método de pago preferido en el punto de venta. A medida que la adopción ha madurado, la atención se ha desplazado cada vez más hacia lograr que los sistemas nacionales de pagos instantáneos funcionen de manera conjunta. Se espera que el despliegue del Esquema SEPA de transferencias inmediatas (Single Euro Payments Area Instant Credit Transfer) acelere los pagos basados en cuentas en toda Europa, aunque es probable que su impacto complemente los ecosistemas consolidados de tarjetas en lugar de transformarlos.
- Arquetipo 3: Los pagos instantáneos compiten con los hábitos de pago consolidados. Estados Unidos y México demuestran que la introducción de una infraestructura de pagos instantáneos no se traduce automáticamente en una adopción generalizada. En Estados Unidos, los pagos instantáneos compiten con un ecosistema que ya ofrece a consumidores y empresas una amplia gama de opciones de pago convenientes, como tarjetas, ACH, carteras digitales y redes de pago en tiempo real entre personas. En México, el desafío ha sido diferente. La persistente dependencia del efectivo, la limitada inclusión financiera y la menor adopción por parte de los comercios han restringido la demanda a pesar de la disponibilidad de infraestructura de pagos instantáneos. En ambos mercados, la infraestructura ha avanzado más rápido que la adopción por parte de los clientes.
Impacto potencial en la cadena de valor de los pagos
Estas diferencias en la adopción también han determinado cómo se desplaza el valor dentro del ecosistema de pagos. En los mercados donde los pagos instantáneos se han convertido en la principal infraestructura de pago, los bancos, los adquirentes y los esquemas de pago han respondido de manera diferente a medida que las fuentes de ingresos tradicionales se veían sometidas a presión y surgían nuevas oportunidades:
- Los bancos han utilizado los pagos instantáneos para fortalecer las relaciones con los clientes al tiempo que desarrollan nuevas fuentes de ingresos. En Brasil, Pix desplazó a las tarjetas de débito en muchas compras cotidianas, lo que llevó a los bancos a reposicionar las tarjetas de crédito en torno a las recompensas, los beneficios para clientes prémium y el financiamiento a plazos, en lugar de centrarse únicamente en la conveniencia de pago. Varios bancos también han introducido Pix Parcelado, que permite a los consumidores pagar a los comercios al instante y reembolsar el importe de la compra a plazos, preservando así una importante fuente de ingresos por financiamiento. En India, los bancos han adoptado UPI para los pagos cotidianos y se han diferenciado mediante el financiamiento, las soluciones para comercios y las ofertas de tarjetas prémium. De manera similar, las fintechs han utilizado sus amplias bases de usuarios de servicios de pagos para expandirse hacia negocios adyacentes, como el financiamiento y la distribución de seguros, la publicidad para comercios y otros servicios de valor agregado. La decisión del Banco de la Reserva de India de habilitar las tarjetas de crédito RuPay en UPI demuestra, además, cómo los actores establecidos han adaptado los productos existentes en lugar de considerar los pagos instantáneos como un sustituto. Los datos de las transacciones resultantes también han permitido nuevos casos de uso en financiamiento, seguros, marketing para comercios y análisis de clientes, creando oportunidades de ingresos adicionales.
- Los adquirentes han ampliado su actividad más allá de la aceptación de pagos para convertirse en proveedores de una gama más amplia de tecnologías para los comercios. A medida que los pagos instantáneos redujeron la importancia de los ingresos tradicionales para los adquirentes en mercados como Brasil, estos actores han integrado Pix en terminales de punto de venta, plataformas de comercio electrónico, soluciones de aceptación mediante códigos QR y herramientas de conciliación y gestión de efectivo. La competencia se ha desplazado cada vez más del procesamiento de pagos hacia el software, la analítica, el financiamiento y otros servicios de valor agregado que ayudan a los comerciantes a gestionar y hacer crecer sus negocios. Están surgiendo oportunidades similares en otros mercados a medida que los comercios buscan soluciones integradas de pago, tesorería y gestión empresarial en lugar de soluciones independientes de aceptación de pagos. La oportunidad también se está ampliando más allá de las compras minoristas hacia los pagos recurrentes, el pago de facturas y otros casos de uso entre cuentas, lo que refuerza la demanda de capacidades más amplias de pago y tesorería. Gran parte de este cambio se ha producido a través de adquisiciones: los adquirentes y los esquemas han comprado decenas de empresas de software, gestión de riesgos e infraestructura durante los últimos cinco años. La adquisición de Ravelin por parte de Worldpay, por ejemplo, añadió capacidades de prevención del fraude para comercios a su plataforma de aceptación de pagos.
- Los esquemas de pago han ampliado su función más allá de las redes tradicionales de tarjetas. En los mercados donde los pagos instantáneos han alcanzado una mayor escala, los esquemas de tarjetas han reforzado la propuesta de valor de las tarjetas mediante productos prémium, tokenización, prevención del fraude y capacidades de identidad digital, al tiempo que se han expandido hacia áreas adyacentes del ecosistema de pagos mediante adquisiciones y alianzas. Por ejemplo, la adquisición de Pismo por parte de Visa fortaleció sus capacidades de infraestructura bancaria nativa de la nube. A nivel del ecosistema, la NPCI de la India ha expandido continuamente UPI mediante nuevas capacidades centradas en la conectividad internacional, lo que ha contribuido a mantener su adopción más allá del lanzamiento inicial.
Las experiencias de estos mercados apuntan a una lección común: la infraestructura es necesaria, pero no suficiente. Los mercados que han logrado llevar los pagos instantáneos a gran escala combinan tres factores. Primero, han garantizado una amplia participación en todo el ecosistema de pagos, como en el caso de la exigencia del banco central de Brasil de que los grandes bancos se incorporaran a Pix. Segundo, han ofrecido una propuesta de valor atractiva tanto para los consumidores como para los comercios, como el modelo de cero comisiones de la India y los subsidios de la NPCI para las transacciones de bajo valor. Tercero, han mantenido una innovación continua con nuevas funcionalidades, como Pix Parcelado en Brasil y la compatibilidad de las tarjetas RuPay con UPI en India. Cuando faltó alguno de estos tres factores, como en México y Estados Unidos, la infraestructura por sí sola no bastó para impulsar una adopción generalizada. Las instituciones que han capturado el mayor valor no se han limitado a procesar pagos instantáneos; han fortalecido las relaciones con los clientes, ampliado los servicios de valor agregado y se han reposicionado en el centro de un ecosistema de pagos cada vez más interconectado.
Los actores comerciales de los mercados que están introduciendo o ampliando sus sistemas de pagos instantáneos pueden aprender de la trayectoria de quienes los adoptaron tempranamente, tanto de los casos más destacados como de aquellos con peores resultados. A medida que los pagos instantáneos se convierten en un componente cada vez más importante del mercado mundial de pagos, podrían representar importantes oportunidades y desafíos para los actores de toda la cadena de valor. Por ejemplo, en mercados de pagos maduros como Estados Unidos, es poco probable que los pagos instantáneos sustituyan a los métodos existentes. En cambio, es más probable que los bancos compitan incorporando los pagos instantáneos a servicios como la gestión de tesorería, la gestión de liquidez, las finanzas integradas y otras ofertas de valor agregado, en lugar de competir en función de la propia red de pagos. Las instituciones que tomen decisiones estratégicas sobre cómo proteger sus negocios principales al tiempo que se adaptan al cambio serán probablemente las que prosperen en el futuro de los pagos.