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Los “faros” de la industria lideran el camino – ¿podrá el resto seguirles el ritmo?

Las plantas líderes han tomado la delantera gracias al uso de tecnología digital y analítica, y están cambiando las reglas de juego. Es necesario innovar a mayor escala en toda la cadena de valor para compartir los beneficios entre un mayor número de jugadores.

La largamente anticipada cuarta revolución industrial ya no está tan lejos en el horizonte. Las fábricas modelo o “faros” han sido pioneras en la adopción de técnicas de fabricación avanzadas y tecnologías basadas en inteligencia artificial (AI) a gran escala, con beneficios ostensibles. ¿Qué conocimientos pueden compartir los líderes para acelerar la adopción digital a escala? ¿Qué se necesita para que los beneficios se distribuyan en todas las regiones y sectores?

Algunas de las respuestas a estas preguntas están disponibles en el documento “Fourth Industrial Revolution: Beacons of Technology and Innovation in Manufacturing”, elaborado por el Foro Económico Mundial con la colaboración de McKinsey & Company. El equipo de trabajo identifica allí a las fábricas más destacadas, y explora nociones de estos “faros” – 16 de las plantas industriales más avanzadas del mundo que han implementado tecnologías pertenecientes a la cuarta revolución industrial, seleccionadas por medio de un relevamiento de más de 1.000 plantas de fabricación de todo el mundo. El resto de este artículo, extraído del informe, sintetiza las principales conclusiones.


Por su poderosa luz que penetra la niebla y la oscuridad, los faros son clave para la navegación marítima. Con esta investigación buscamos identificar a los productores de una amplia variedad de industrias que están liderando el camino de la cuarta revolución industrial. Conectadas en el marco de la plataforma del Foro Económico Mundial, estas fábricas modelo, reconocidas como “faros” de la cuarta revolución industrial, están iniciando un recorrido de aprendizaje único que beneficiará a todo el ecosistema productivo.

La fabricación ha experimentado una década de estancamiento de la productividad y fragmentación de la demanda; la innovación ha quedado retrasada. Pero en los casos donde la innovación de la Industria 4.0 superó la fase piloto se han observado mejoras de la eficiencia sin precedentes con mínimo desplazamiento de trabajadores. Sin embargo, la mayoría de las empresas parecen estar atascadas en lo que denominamos el “purgatorio de los pilotos”.

Por el contrario, este selecto grupo de plantas de producción representa la vanguardia en adopción tecnológica a escala. Estas plantas operan como modelos para el resto del mundo, ejemplificando el tipo de metodología de producción capaz de impulsar el siguiente motor de crecimiento económico. Estas organizaciones demuestran de qué manera las nuevas aplicaciones de la tecnología pueden contribuir a la creación de un mundo mejor y más limpio gracias a mayores niveles de eficiencia en fabricación. Del mismo modo, ilustran la manera en que la tecnología de la cuarta revolución industrial es capaz de transformar la propia naturaleza del trabajo ayudando a capacitar y utilizar la mano de obra humana con mínimo desplazamiento.

Estas fábricas “insignia” operan como evidencia en el mundo real para dar por tierra con los habituales mitos y malentendidos asociados con la adopción a escala de innovaciones tecnológicas; además, los faros arrojan luz sobre las características, los diferenciadores y los factores de éxito que contribuyen a un escalamiento óptimo.

Ver la luz: un salto radical para los más adelantados en la cuarta revolución industrial

Tres mega-tendencias tecnológicas – conectividad, inteligencia y automatización flexible – son los principales impulsores del cambio paradigmático que plantea la Industria 4.0 para la producción:

  • Conectividad – Crea vínculos entre nodos de red discretos, mejorando la visibilidad
  • Automatización flexible – Incorpora mecanismos de respuesta, automatización y movimiento remoto
  • Inteligencia – Automatiza el reconocimiento de eventos y su traducción para la toma de decisiones

La adopción tecnológica a escala puede tener un impacto radical en las organizaciones. Una mirada más de cerca a una de las tres mega-tendencias arroja claridad sobre la verdadera fuerza de este efecto: un análisis de McKinsey Global Institute proyecta una brecha significativa entre las compañías que adopten y absorban la inteligencia artificial (IA) en los primeros cinco a siete años y las que lo hagan más tarde. El análisis sugiere que quienes tomen la delantera en adopción de IA estarán en condiciones de capturar una variación acumulada del flujo de caja del 122%, en tanto que para los rezagados el impacto será mucho menor, de apenas el 10 por ciento. Esto demuestra la importancia de una rápida adopción de la tecnología, puesto que quienes se quedan quietos se arriesgan a perder una gran porción de los beneficios.

Las compañías que pasen a la fase de implementación más rápido, sin esperar por menores costos tecnológicos y de transición, capturarán la mayor parte de las ventajas. Por ello, el principal factor se refiere a la ventaja competitiva de quienes toman la delantera, que compensa por demás los mayores costos de transición y las inversiones de capital asociadas con la adopción temprana.

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Cómo identificamos a los “faros”

Los faros son las fábricas que han logrado llevar la tecnología de la cuarta revolución industrial de la fase piloto hasta su integración a escala, capturando beneficios económicos y operacionales significativos. Para calificar como faro es necesario satisfacer altos estándares en cuatro categorías: captura de impacto significativo, integración exitosa de múltiples casos de uso, 1 plataforma tecnológica escalable y sólido desempeño en los componentes clave como gestión de cambios, capacitación y colaboración con la comunidad de la Industria 4.0.

La identificación de los faros involucró un análisis exhaustivo de más de 1.000 empresas líderes de todas las industrias y geografías. El contacto con más de 150 de las compañías líderes derivó en propuestas de las plantas más sofisticadas para ser consideradas faros. Para ello se llevaron a cabo visitas con el propósito de documentar nuestras conclusiones, que fueron posteriormente presentadas a un panel de expertos en la Industria 4.0 con miembros de organizaciones privadas, universidades y pioneros en tecnología. Este panel procedió a seleccionar 16 faros y a reconocerlos como las plantas de producción más avanzadas.

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Entendiendo a los faros

Numerosos mitos y malentendidos plantean obstáculos para la adopción de las innovaciones para la industria. Refutarlos es vital para comprender cuán accesible resulta la Industria 4.0 para las organizaciones de todo tipo.

  • Los faros inyectan capital humano – Contrariamente a la preocupación general por el desplazamiento de trabajadores, las fábricas más avanzadas no están desplegando tecnología avanzada para reemplazar operadores humanos. Un informe de McKinsey indica que menos del 5 por ciento de los puestos de trabajo constituyen actividades completamente automatizables con las tecnologías actuales, en tanto que el 62% de las ocupaciones cuentan con al menos un 30% de tareas susceptibles de automatización. En consecuencia, los empleados del área de producción pueden acceder a rutinas de trabajo menos repetitivas y más interesantes, diversificadas y productivas.
  • Resetear los benchmarks – La cuarta revolución industrial es diferente de las iniciativas de mejora continua tradicionales que han caracterizado a las fábricas. No es algo incremental; en lugar de ello, implica un cambio fundamental – un “reseteo” de los benchmarks. Los faros apalancan diferentes casos de uso de la cuarta revolución industrial para transformar sus operaciones. Poseen, en promedio, 10-15 casos de uso en etapa avanzada y están trabajando en el desarrollo de una cantidad similar. Del mismo modo, los faros han “reseteado” las referencias de la industria en términos de KPIs operacionales y financieros. Algunos faros llegaron incluso a duplicar los resultados esperados, y gracias a este abordaje revolucionario lograron transformar sus operaciones y mejorar sustancialmente su desempeño, para luego encarar iniciativas de mejora continua acelerada apalancando las tecnologías y las capacidades de la Industria 4.0.
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  • Innovación y colaboración abiertas – Los faros son prueba de que el recorrido de la cuarta revolución industrial no debe ser en solitario. En efecto, los faros son parte de un ecosistema de innovación que incluye a universidades, start-ups y proveedores de tecnología.
  • Empresas grandes y pequeñas – Notablemente, la innovación está al alcance no solo de las grandes organizaciones, sino también de empresas pequeñas y medianas (PMEs), que pueden lograr impacto transformador enfocándose en soluciones pragmáticas que no requieren grandes inversiones.
  • Economías emergentes y desarrolladas – El acceso a la tecnología no es exclusivo de las economías avanzadas. De hecho, China es uno de los líderes con mayor cantidad de faros, y varios más están en Europa del Este. Esto demuestra que existen beneficios financieros y operacionales más relevantes que la reducción de costos laborales.
  • Alto impacto con mínimo reemplazo de equipos – Pese a la creencia de que las instalaciones anticuadas y el equipamiento heredado crean una barrera contra la innovación, la mayoría de estos faros fueron creados gracias a la transformación de operaciones existentes (o “brownfield”).

Lograr impacto a gran escala

Los faros han debido superar los desafíos típicos a que se enfrentan todas las empresas, como realizar numerosas pruebas de concepto, escalar lentamente, carecer de un business case integrado para las tecnologías, implementar soluciones aisladas y crear innumerables silos de datos. ¿Cómo lograron sobreponerse a todos estos desafíos y lograr impacto transformacional y mejoras continuas?

Delinear un curso para escalar: dos rutas

Los faros son la muestra de que existe más de un camino para abrazar la cuarta revolución industrial. En realidad, hay dos “rutas de escalamiento” principales que no se excluyen entre sí, sino que se complementan mutuamente:

  • Innovación del sistema de producción. Las compañías expanden sus ventajas competitivas a través de excelencia operacional. Apuntan a optimizar sus sistemas de producción, elevando la productividad y la calidad de sus operaciones. Por lo general, comienzan a innovar en una o unas pocas plantas de fabricación, para luego desplegar la transformación desde ellas.
  • Innovación en la cadena de valor de principio a fin. Las empresas crean nuevos negocios al cambiar la ecuación económica de las operaciones. Generan innovación en toda la cadena de valor, ofreciendo mejores propuestas a los clientes por medio de nuevos productos, servicios, personalización, menores tamaños de lote o tiempos de entrega más cortos. Las compañías mantienen el foco en la innovación y en transformar una cadena de valor a la vez, para después escalar lo aprendido y las nuevas competencias a otros sectores de la organización.

Drivers de valor para lograr impacto a escala

Los faros exhiben cinco formas únicas para crear valor, consistentes en elementos diferenciadores que transforman la manera de implementar la tecnología, su interacción con las personas, y la manera en que ésta influye sobre las decisiones y los resultados del negocio:

  • Toma de decisiones basada en big data – Las decisiones no se fundamentan en hipótesis, sino en datos descifrados a través del reconocimiento de patrones – big data –, y no por humanos.
  • Tecnología democratizada – El uso de la tecnología en las fábricas está transformando la manera de trabajar, con operarios desarrollando sus propias soluciones y apps para facilitar y automatizar las tareas.
  • Métodos de trabajo ágiles – Los faros implementan nuevos casos de uso siguiendo metodologías de trabajo ágiles, lo que les permite realizar pruebas de concepto en plazos breves, mejorar las soluciones en función de los aprendizajes y pasar rápidamente del piloto a la implementación a escala. Esto pasó de realizarse en años a solo algunas semanas.
  • Costo incremental mínimo de agregar casos de uso – Es posible desplegar nuevos casos de uso a un costo mínimo adicional, permitiendo a las fábricas trabajar en múltiples áreas a la vez.
  • Nuevos modelos de negocios – Las tecnologías de la cuarta revolución industrial posibilitan que los faros desarrollen nuevos modelos de negocios que complementan y/o provocan una disrupción en la cadena de valor tradicional.

Escalamiento de elementos facilitadores

Los faros exhiben cuatro competencias distintivas – factores de éxito relevantes para el recorrido de implementación:

  • Estrategia y business case – Los faros cuentan con una estrategia basada en la cuarta revolución industrial y asociada a la creación de valor fundamental para el negocio. Está bien articulada y comunicada, y es válida en toda la organización.
  • Arquitectura de IoT lista para ser escalada – Los faros cuentan con una arquitectura de IoT preparada para el aumento de escala y la interoperabilidad. Toda la información fluye hacia un lago de datos central, y las interfaces entre aplicaciones están estandarizadas.
  • Desarrollo de competencias – Los faros ponen un fuerte foco en la capacitación. Las academias digitales y las fábricas inteligentes permiten a todo el personal aprender los elementos básicos de los nuevos casos de uso digitales y una manera simple de implementarlos.
  • Compromiso del personal – En los faros, los líderes operan como modelos a seguir para el cambio, comunican una historia de transformación clara a través de múltiples canales, y garantizan que todos los empleados se sientan parte del nuevo recorrido. Los trabajadores participan activamente en el desarrollo y el despliegue de casos de uso.

Un llamado a la acción: ¿cuál es el siguiente paso para los productores de todo el mundo?

Para asegurar que el ecosistema de fabricación tenga una transición lo más ordenada posible hacia la Industria 4.0, que evite desigualdades y efectos no deseados, como que los ganadores se queden con todo el beneficio, los líderes de los sectores público y privado deben actuar con responsabilidad; ellos tienen el poder para influir en los resultados de la cuarta revolución industrial y mitigar sus riesgos empleando un abordaje proactivo. Las siguientes acciones podrían apoyar esos objetivos:

  • Expandir en lugar de reemplazar el rol del operario – Las fábricas deben desplegar tecnologías que permitan a los operadores humanos enfocarse en las actividades que agregan más valor, donde las habilidades exclusivamente humanas de toma de decisiones y adaptabilidad a nuevas situaciones aporten valor y al mismo tiempo contribuyan a un entorno de trabajo más atractivo. 2
  • Invertir en capacitación y aprendizaje continuos – El sector público y el privado deben preparar a sus fuerzas de trabajo para la transición hacia la cuarta revolución industrial, que implica proveer de nuevas herramientas al sistema educativo e invertir en capacitación continua para estimular la movilidad de los trabajadores y prepararlos para sacar provecho de las oportunidades planteadas por la Industria 4.0.
  • Difundir las tecnologías por todas las geografías, e incluir a las PMEs – Capturar todas las ventajas de la cuarta revolución industrial en el terreno de la fabricación solo será posible si se logra transformar por completo las cadenas de valor y los ecosistemas de producción, en todas las geografías y sin dejar de lado a las organizaciones pequeñas y medianas, que actualmente contribuyen el 50-60% del valor agregado en los países de la OCDE. 3 Para ello, las empresas deben difundir las nuevas tecnologías por toda la red de producción e incluir a las economías en desarrollo y a sus proveedores de todos los tamaños. Esto conducirá no solo a mejores resultados, sino que además contribuirá a una distribución más equitativa de los conocimientos.
  • Abordar el desafío del cambio climático con las tecnologías de la 4ta revolución industrial – Éste es un gran desafío de relevancia global, y un reciente informe del Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC) afirma que es necesario reducir las emisiones un 45% para 2030 con el fin de evitar un aumento de la temperatura global superior a 1,5°C.[[footnote 4] Por tal motivo, las empresas deberán recurrir a las tecnologías de la Industria 4.0 para mejorar su eficiencia energética, aumentar la tasa de producción y reducir el desperdicio y las emisiones, y al mismo tiempo elevar su competitividad.

Es necesario adoptar las nuevas tecnologías y las competencias digitales a escala y a lo largo de toda la cadena de valor para beneficio del sector de manufactura e indirectamente de toda la sociedad. Si bien es más fácil decirlo que hacerlo, el informe completo describe las principales oportunidades y lecciones aprendidas en cada uno de los “faros” identificados, además de oportunidades adicionales de colaboración público-privada.

El documento original es parte de la iniciativa “Tecnología e innovación para el futuro de la producción” del Foro Económico Mundial, y fue elaborado en colaboración con McKinsey & Company. Enno de Boer, Socio de la Práctica de Fabricación y Cadena de Suministro de la Firma, es el socio líder del proyecto.

El documento fue publicado originalmente en el sitio web del Foro Económico Mundial, que ha autorizado la publicación del extracto precedente.

Sobre los autores

Enno de Boer es socio de la oficina de McKinsey en Nueva Jersey. Helena Leurent es líder de la iniciativa “Shaping the Future of Advanced Manufacturing and Production” y miembro del Comité Ejecutivo del Foro Económico Mundial. Adrian Widmer es consultor de la oficina de Zúrich de McKinsey.

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