Lo que más me ha impresionado de McKinsey es la calidad, tanto profesional como personal, de la gente. Los equipos y el ambiente de trabajo son magníficos.

Por qué McKinsey

Me encanta la gestión desde los quince años, cuando ayudé a mis padres en el negocio familiar durante las vacaciones de verano. Estudié Administración y Dirección de Empresas en ESADE, donde conocí el programa de prácticas de verano de McKinsey. Durante mis 2 meses de prácticas en 2011, descubrí que McKinsey era el sitio donde quería estar: trabajé con personas brillantes, divertidas y colaborativas ayudando a clientes a abordar sus retos más críticos. Otro aspecto singular de McKinsey es que te proporciona un amplio abanico de oportunidades para seguir tu propio camino: en mi caso, trabajé un año para una aerolínea en restructuración antes de realizar mi MBA, y finalmente volver a McKinsey.

Integrante del equipo el primer dia

Durante el período de prácticas, fui un miembro más del equipo desde el primer día. Después de dos días de formación, me incorporé a mi primer proyecto: ayudar a un importante banco español a mejorar su desempeño en el segmento de la pequeña y mediana empresa. Se me encomendó la realización de estudios de mercado, participé en reuniones con el cliente y lideré algunas partes del proyecto. El jefe del proyecto se encargó de que recibiera una buena dosis de coaching y feedback frecuente. En mi opinión las prácticas de verano son la mejor forma para los universitarios de experimentar cómo es ser un consultor de McKinsey, y para conocer la gente y el ambiente de la oficina en un período corto de tiempo.

Aprendizaje rápido y continuo

Durante mi tiempo en McKinsey he tenido la oportunidad de ayudar a clientes en una amplia variedad de industrias (servicios financieros, automóvil, infraestructura, energía, transporte, capital riesgo, etc.) en diferentes geografías (España, Andorra, Reino Unido, Suiza, etc.). La naturaleza de estos proyectos también ha sido muy variada, yendo desde formulaciones estratégicas a implementar mejoras de procesos y desarrollar capacidades en los equipos del cliente. Además de adquirir un buen conocimiento del sector rápidamente, estos proyectos me han permitido desarrollar mis habilidades de resolución de problemas, interpersonales y de comunicación. Si te unes a McKinsey, encontrarás infinitas oportunidades de desarrollo y nunca estarás en tu “zona de confort”.

El trabajo en equipo es fundamental en McKinsey

La calidad, tanto profesional como personal, de la gente de McKinsey me ha impresionado enormemente: mis compañeros de equipo son muy trabajadores y exigentes pero, al mismo tiempo, tienen una capacidad de colaboración y ayuda extraordinaria. Los consultores de McKinsey tienen un interés genuino por el bienestar y el desarrollo de sus compañeros que no he visto en ningún otro lugar. Por ejemplo, en un proyecto estaba trabajando por la noche preparando una presentación para para el cliente. Uno de mis compañeros, que ya había terminado su parte, se ofreció a ayudarme. Aunque el proyecto ya ha terminado, seguimos teniendo una muy buena relación personal.

Cultura no jerárquica

La cultura no jerárquica de McKinsey es digna de mención. Todas las semanas tengo la oportunidad de reunirme varias veces con consultores senior, presentarles mi trabajo y debatir de igual a igual. Al contrario que en muchas organizaciones tradicionales, en McKinsey se promueve que todo el mundo comparta sus ideas independientemente de la antigüedad y experiencia, tanto en reuniones internas como con clientes. Así que si decides unirte a McKinsey, prepárate para dar tu opinión!

El feedback es un regalo

Dar feedback a los compañeros también forma parte de nuestro trabajo cotidiano en McKinsey. Nos tomamos el feedback como un regalo y le dedicamos mucho tiempo porque creemos profundamente que es la única manera de promover el desarrollo continuo de las personas. Los consultores recibimos feedback constante de nuestros superiores, lo que nos permite explotar nuestras cualidades y enfocarnos en mejorar los puntos débiles. Por otro lado, nuestros superiores también nos piden que les demos feedback con frecuencia, incluidos los socios.

Formación académica

INSEAD
MBA

HEC Paris
MSc, Gestión Estratégica

ESADE
Licenciatura y Máster en Administración y Dirección de Empresas